Los hiderigami o batsu (japonés: 魃; deidad de la sequía), también conocidos como kanbo (japones: 旱母; madre de la sequía) son unas deidades chinas que, según el Shanhai Jing, habitan en las zonas más escarpadas de un monte ficticio llamado Gang. Los carácteres de su nombre en chino (神𩳁) se pronuncian «chui», mientras que en Japón se leen como «shinchi».
La cara de estos espíritus es similar a la de los humanos y su voz suena como un bostezo, pero su cuerpo es de bestia y sólo tienen un brazo y una pierna, lo cual no les impide ser rápidos como el viento. Artistas japoneses, como Toriyama Sekien, también los representan con un único gran ojo. Allá donde aparecen se esfuman las nubes y brilla el sol sin descanso, por lo que traen la sequía con ellos. Se dice que si se logra atrapar a uno y se le arroja rápidamente a unas aguas turbias, como las de una letrina, muere de inmediato entre horribles dolores.
El origen de estas criaturas podría estar en Ba, la ardiente diosa china de la sequía que ayudó al legendario Emperador Amarillo a luchar contra la rebelión perpetrada por Chiyou. Ba detuvo las tormentas convocadas por el enemigo y dio muerte a Chiyou, pero la contienda le dejó sin fuerzas para regresar a los cielos y allá donde ella estuviera desaparecían las nubes. A petición de Shujun, el espíritu de los sembrados, el Emperador Amarillo se vio obligado a desterrar a Ba al norte del río Chi, pero a veces se escapaba y la gente, para acabar con la sequía que traía consigo, intentaba espantarla gritándole «¡espíritu, vuélvete al norte!».
La cara de estos espíritus es similar a la de los humanos y su voz suena como un bostezo, pero su cuerpo es de bestia y sólo tienen un brazo y una pierna, lo cual no les impide ser rápidos como el viento. Artistas japoneses, como Toriyama Sekien, también los representan con un único gran ojo. Allá donde aparecen se esfuman las nubes y brilla el sol sin descanso, por lo que traen la sequía con ellos. Se dice que si se logra atrapar a uno y se le arroja rápidamente a unas aguas turbias, como las de una letrina, muere de inmediato entre horribles dolores.
El origen de estas criaturas podría estar en Ba, la ardiente diosa china de la sequía que ayudó al legendario Emperador Amarillo a luchar contra la rebelión perpetrada por Chiyou. Ba detuvo las tormentas convocadas por el enemigo y dio muerte a Chiyou, pero la contienda le dejó sin fuerzas para regresar a los cielos y allá donde ella estuviera desaparecían las nubes. A petición de Shujun, el espíritu de los sembrados, el Emperador Amarillo se vio obligado a desterrar a Ba al norte del río Chi, pero a veces se escapaba y la gente, para acabar con la sequía que traía consigo, intentaba espantarla gritándole «¡espíritu, vuélvete al norte!».
|
|
| Chui tal y como se representa en el Shanhai Jing | Hiderigami en el Konjaku Gazu Zoku Hyakki - Toriyama Sekien |
Fuentes
Meyer, Matthew: La hora del encuentro con los espíritus malignos. Quaterni, Madrid, 2020.Mizuki, Shigeru: Enciclopedia Yokai Vol. 1. Satori, Gijón, 2017.
Ning, Yao y García-Noblejas, Gabriel: Libro de los montes y los mares (Shanhai Jing). Miraguano Ediciones, Madrid, 2000.
Sekien, Toriyama: Guía ilustrada de monstruos y fantasmas de Japón. Quaterni, Madrid, 2014.


No hay comentarios:
Publicar un comentario