Jinetes del Apocalipsis

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis son los cuatro caballeros que se describen en la primera parte del capítulo sexto del Apocalipsis. El capítulo habla de un pergamino en la mano derecha de Dios que está sellado con siete sellos, en ese escenario Jesús abre los primeros cuatro sellos de los siete, liberando a estos jinetes que montan en caballos blanco, rojo, negro y uno bayo. Según la exégesis representan y son alegorías de la Victoria, la Guerra, el Hambre y la Muerte, respectivamente, aunque solo a este último se le designa por este nombre.

El primero de los jinetes es el que monta sobre un caballo blanco:
«Cuando abrió el primer sello, oí al primer ser viviente, que decía: Ven. Miré y vi un caballo blanco, y el que montaba sobre él tenía un arco, y le fue dada una corona, y salió vencedor, y para vencer».
Este jinete es identificado con la Conquista o Victoria (griego: νικάω), caracterizado por portar un arco y una corona. San Ireneo y San Juan Crisóstomo sostienen que el arquero montado sobre el caballo blanco es, en concreto, la triunfante propagación del Evangelio. Otros estudiosos lo identifican con Jesucristo según los textos de Revelaciones 19, el simbolismo del color blanco de su caballo (justicia) y que Cristo ha recibido en alguna ocasión el sobrenombre de Conquistador. Aunque otras interpretaciones aseguran que el primero de los jinetes del Apocalipsis no es el mismo de Revelaciones 19, y que Jesús sea el cordero que abre los sellos le imposibilita ser una de las fuerzas liberadas del libro.

Aparte de Cristo, el jinete podría representar el Espíritu Santo. El Espíritu Santo ha de acudir a los Apóstoles en Pentecostés después de la partida de Jesús. La aparición del León en Apocalipsis 5 muestra la llegada triunfal de Jesús en el cielo, y el caballero blanco podría representar la llegada del Espíritu Santo que ha sido enviado por Jesús.

El primero de los jinetes también es identificado con la Pestilencia, propagador de plagas y peste. Esta interpretación apareció por primera vez en 1906 en la Enciclopedia Judaica y es común su uso en la cultura popular. Puede que esta identidad se le otorgara basándose en los textos de Revelaciones 6:7-8: « Y se les otorgó poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar por medio de la espada, el hambre, las epidemias y las fieras de la tierra».


El caballo rojo es el cabalgado por la Guerra:
«Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente que decía: "Ven". Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande».
Es representado alzando una espada, listo para la batalla. El color de su caballo es rojo (griego: πυρρός; fuego), y en algunas traducciones se especifica claramente que es "rojo fuego". El color de su montura y la espada desenvainada representan la sangre que será derramada. Este jinete puede representar la guerra civil y la caída de imperios en oposición a la guerra de conquista que simboliza el primer jinete. Otros estudiosos han sugerido que también podría representar la persecución de los cristianos.


El tercer jinete cabalga sobre un caballo negro, es el Hambre:
«Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino».
El tercer jinete monta un caballo negro y se considera que es el Hambre. El jinete lleva un par de balanzas o básculas, indicando así la manera en la que se pesará el pan durante una hambruna. Algunos estudiosos lo identifican con el Señor como legislador. De los cuatro hombres a caballo, el caballo negro y su jinete son los únicos cuya aparición se acompaña de una pronunciación vocal. Juan oye una voz, no identificada, pero procedente de los cuatro seres vivientes, que habla de los precios del trigo y la cebada, también se dice «pero no dañes el aceite ni el vino». Esto sugiere que el hambre que traerá este jinete procederá del aumento del precio del grano, pero sin afectar a los suministros de aceite y vino. Una explicación para esta frase es que los cultivos de cereales serían más susceptibles en años de hambruna que los cultivos de olivos y viñedos. Este texto también podría sugerir una continua abundancia de lujos para los ricos, mientras que alimentos básicos como el pan, serían escasos. Por otra parte, la preservación del aceite y el vino podría simbolizar la preservación de los fieles cristianos, que utilizan aceite y vino en sus sacramentos.


El caballo bayo es cabalgado por el jinete de la Muerte:
«Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente que decía: "Ven". Miré, y vi un caballo bayo. El que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades lo seguía: y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras de la tierra».
El cuarto y último jinete tiene por nombre Muerte. De todos los jinetes, es el único a quien el propio texto explícitamente da un nombre. A diferencia de los otros tres, no se le describe con un arma u objeto, en lugar de eso es seguido por el Hades, aunque la mayoría de ilustraciones le muestran portando una guadaña.

El color del caballo de la Muerte es khlôros (χλωρóς) en la koiné original griega, que a menudo se traduce como "pálido", aunque "ceniciento", "verde claro", y "verde amarillento" son otras posibles interpretaciones; por esto existen ilustraciones en las que su color es gris, verde o amarillo, pero siempre indicando la palidez enfermiza de un cadáver. El comienzo del verso «se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra» puede referirse únicamente a la Muerte y al Hades, o puede resumir el papel de los cuatro jinetes. A este jinete le seguía el Hades con las fauces abiertas para recibir a las víctimas llevadas por la muerte. Su misión era acabar con el Imperio Romano con los cuatro juicios de Dios (espada, hambre, peste y las fieras salvajes).

Cuatro Jinetes del Apocalipsis - Viktor Vasnetsov 

No hay comentarios:

Publicar un comentario