jueves, 24 de mayo de 2018

Melusina

Melusina es un hada encantada de la tradición francesa que cada sábado se veía transformada en una criatura mitad mujer y mitad serpiente. Fue la fundadora de la dinastía de los Lusignan y las primeras referencias de su leyenda se remontan al siglo XII, pero se conviertió en obra literaria entre los siglos XV y XVI a manos de Jean d'Arras y de Couldrette, que recopilaron todas las historias y cuentos relacionados con ella.

Elinas, rey  de Albania, perdió a su esposa y, para superar su dolor, se adentraba en el bosque para cazar. En una de sus batidas encontró a un hada llamada Pressine junto a una fuente, se enamoró de ella al instante y le pidió que se casara con él. Ella aceptó, pero le puso como condición que no asistiera al nacimiento de sus hijos. Tiempo después, alumbró a trillizas: Melusina, Melior y Palatine, pero el rey olvidó su promesa y entró en la habitación mientras el hada limpiaba a las recién nacidas, haciendo que Pressine huyera llevándose a sus hijas.

Al crecer las tres muchachas, Pressine les contó la afrenta de su padre, diciéndoles que de no haber sido por eso, podrían reinar en Albania. Melusina organizó una venganza contra su padre y, junto a sus hermanas, lo secuestraron ya anciano y lo encerraron en una montaña. Al decírselo a su madre, ésta las maldice porque aún estaba enamorada de él y condenó en particular a Melusina haciendo que cada sábado adoptara aspecto de serpiente de cintura para abajo. El único modo de librarse de esta maldición consistía en encontrar a un hombre que se casase con ella y nunca la viera con su aspecto de reptil. De esta manera, podría vivir y morir como el resto de los mortales, pero si se rompía la promesa, su condena duraría para toda la eternidad.

El descubrimiento del secreto de Melusina, de Le Roman de Mélusine - Guillebert de Mets
Melusina comenzó a vagar sin rumbo hasta que en Francia se encuentra al caballero Raymondin, descendiente de una familia bretona. La historia de Elinas se repite: los dos se enamoran y se casan con la condición de que Raymondin no viera nunca a Melusina en sábado. Melusina fundó la ciudad de Lusignan y construyó allí el castillo donde viviría. Con el tiempo, le dio multitud de hijos a Raymondin, pero cada uno de ellos, aunque hermosos y bien formados, estaban marcados con una malformación al ser su madre un ser sobrenatural: el primero era Urian, que tenía la cara ancha y corta, las orejas enormes y un ojo rojo y el otro azul; el segundo se llamó Odon, de buenas proporciones pero con una oreja mucho más grande que la otra; el tercero fue Guion, que tenía un ojo más alto que el otro; Antoine fue el cuarto, y tenía en la mejilla las marcas del arañazo de un león; el quinto fue Regnault, sólo tenía un ojo, pero podía ver claramente a veinte leguas de distancia; el sexto tenía un diente de gran tamaño que le sobresalía de la boca, por lo que fue llamado Geoffroy a la Grand' Dent (Geoffroy el del gran diente); el séptimo fue Froimond, cuyo único defecto consistía en una mancha velluda en la punta de la nariz; el octavo fue el último, y aunque no se conoce su nombre, fue grande y maravilloso, dotado de tres ojos, uno de ellos colocado en la frente.

A parte de estas anomalías, la familia vivía dichosa y feliz, pero un personaje que envidiaba su buena fortuna instigó dudas a Raymodin sobre la prohibición de su esposa, diciéndole que podría estar viéndose con un amante. Carcomido por la sospecha, espió a su esposa un sábado mientras se bañaba transformada en mujer-serpiente. Al romperse la promesa, Melusina sufre la maldición y se marcha de su hogar transformada con ese aspecto, apareciéndose sólo para anunciar la muerte de algún Lusignan, los descendientes de su hijo Geoffroy la Grand' Dent.

Melusina descubierta - Émile-Antoine Bayard

jueves, 17 de mayo de 2018

Orias

Orias, también conocido como Oriax, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo noveno espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran marqués del infierno. Aparece como un león montando sobre un poderoso caballo con cola de serpiente (los textos originales no aclaran si es Orias o su caballo el que tiene cola de ofidio) y sostiene dos grandes sierpes silbantes en su mano derecha. Conoce las mansiones de los planetas y las virtudes de las estrellas, por lo que enseña astrología y astronomía. Puede transformar a los hombres, da dignidades y distinciones y confirmarlas, además de que puede conseguir los favores de amigos y enemigos. Gobierna sobre treinta legiones de demonios y se debe emplear su sello para invocarlo.

NightmareHound

lunes, 16 de abril de 2018

Amy

Amy, también conocido como Avnas, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo octavo espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran presidente del infierno. Aparece como un gran fuego llameante, pero luego adopta forma humana. Enseña a la perfección astrología y todas las ciencias liberales. Da buenos familiares y puede mostrar tesoros ocultados por los espíritus. Gobierna sobre treinta y seis legiones de demonios y debe usarse su sello a la hora de invocarlo. El Pseudomonarchia Daemonum y el Diccionario infernal añaden que una parte de sus subordinados pertenecía al coro de los ángeles y la otra al de las Potestades. Según estas obras, también esperaba volver al Séptimo Trono pasados doscientos mil años, aunque esto es inverosímil.

Yuki Fujisawa (藤澤ユキ)

viernes, 13 de abril de 2018

Osé

Osé, también conocido como Oze o Voso, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo séptimo espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran presidente del infierno. Aparece en un principio como un leopardo, pero puede adoptar forma humana. Hace a los hombres astutos y hábiles en todas las ciencias liberales, responde con sinceridad a las cosas secretas y divinas, además de que puede cambiar de forma a la persona que le ordene el exorcista, haciendo que quien haya sido cambiado no se dé cuenta de su transmutación. El Pseudomonarchia Daemonum y el Diccionario infernal añaden que también induce a los hombres a la locura, haciéndoles creer que son cosas que no son, como reyes o papas, y, aunque lleve una corona, su reinado no dura más que una hora por día. Gobierna sobre treinta legiones de demonios y ha de emplearse su sello cuando se le invoque.

Diseño de Osé para la saga de videojuegos Shin Megami Tensei - Kazuma Kaneko

jueves, 12 de abril de 2018

Dodomeki

El dodomeki (japonés: 百々目鬼; demonio de los cien ojos) es un yokai de la mitología japonesa. Al igual que en español se utiliza la frase «tener las manos largas» para referirse a alguien con tendencia a robar, en Japón se utiliza la expresión «tener los brazos largos»; y de mujeres con los brazos largos se dice que nacen los dodomeki. De tanto robar, las monedas se adherían a sus brazos y se convertían en ojos. Esta extraña transformación podría venir de unas monedas agujereadas conocidas como chōmoku, cuyo nombre significa «ojo de pájaro» por la similitud que tenían con el órgano de estos animales.

Puede que a este yokai lo creara Toriyama Sekien para su Cien demonios del presente y el pasado ilustrados, en el que dice que una vez nació una mujer cuyos brazos eran muy largos y se dedicaba a robar dinero. Con el tiempo, le salieron cien ojos de pájaro y se convirtió en el espíritu del dinero.

Una leyenda cuenta el encuentro entre un dodomeki y el kuge Fujiwara no Hidesato. Hidesato fue promovido a kokushi de la provincia de Shimotsuke por derrotar al rebelde Taira no Masakado. Un día, mientras cazaba en sus nuevas tierras, un anciano le advirtió de que un yokai aparecía por las noches en un cercano cementerio de caballos, por lo que Hidesato fue hasta allí para investigar. Al llegar la noche, apareció el yokai que resultó ser un dodomeki. Medía unos tres metros de altura y tenía los brazos cubiertos por cientos de ojos. Hidesato no se amedrentó y, cogiendo su arco, disparó al ojo más brillante de la criatura haciendo que escapara y cayera cerca del monte Myojin. Cuando Hidesato siguió el rastro del yokai, el dodomeki emitió una llamara desde su cuerpo y gas venenoso por la boca. Superado por el espíritu, Hidesato huyó de aquella escena y regresó al día siguiente para encontrarse solamente con el suelo terriblemente calcinado.

Unos cuatrocientos años después, durante el periodo Muromachi, se le encargó a un sacerdote llamado Chitoku el investigar una serie de inexplicables fuegos que salían del templo de un pueblo cercano al monte Myojin. El sacerdote comenzó a prestar atención a una mujer que acudía a sus sermones cubierta totalmente con una túnica hasta que descubrió que se trataba del mismo dodomeki con el que se enfrentó Hidesato años atrás. Al parecer, el espíritu había vuelto al lugar para succionar la sangre y el gas venenoso que perdió en su lucha, pero el templo se había edificado justo encima del lugar de la batalla y el dodomeki creaba los fuegos para espantar a los sacerdotes. Sin embargo, tras escuchar día tras días los sermones de Chitoku, se iluminó y juró que no volvería a cometer ningún acto malvado durante el resto de su vida.

Dodomeki ilustrado en el Cien demonios del presente y el pasado ilustrados - Toriyama Sekien

jueves, 5 de abril de 2018

Ratones coloraos

Los ratones coloraos son unos pequeños seres mágicos de la Región de Murcia. Se dice de ellos que son tan inteligentes que de ahí vendría la expresión popular «ser más listo que los ratones coloraos». El folclorista Jesús Callejo recogió en sus obras que podría tratarse de duendes que adoptan el aspecto de ratones vestidos con ropas carmesíes.

Son tan astutos que evitan cualquier trampa, nunca se muestran ante los ojos de un adulto, a los que evitan siempre o para los que son directamente invisibles. Sólo se aparecen ante los niños pequeños, a los que tienen gran cariño y entretienen con cantos y bailes cuando no están los mayores cerca, por no decir que también se encargan de educarlos.

Ilustración de un ratón colorao en Duendes, obra de Jesús Callejo - Ricardo Sánchez

lunes, 2 de abril de 2018

Murmur

Murmur, también llamado Murmus o Murmux, es un gran duque y conde del infierno; un demonio de la música mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo cuarto espíritu mencionado en el Ars Goetia, donde se dice que aparece como un guerrero montado sobre un grifo, aunque el Diccionario infernal y el Pseudomonarchia Daemonum dicen que usa un buitre como montura. Lleva una corona ducal sobre su cabeza y va precedido por sus dos ministros que tocan grandes trompetas. Enseña la filosofía perfectamente y obliga a las almas de los muertos a aparecer ante el exorcista para contestar todas las preguntas que les haga. Pertenecía en parte al coro de los Tronos y parte al de los ángeles. Ahora rige sobre treinta legiones de demonios y se debe usar su sello al invocarlo.

Diseño de Murmur para la saga de videojuegos Shin Megami Tensei - Kazuma Kaneko

viernes, 30 de marzo de 2018

Caim

Caim, también conocido como Caym o Camio, es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo tercer espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un gran presidente del infierno. Aparece como un tordo o un mirlo, pero luego toma forma humana llevando en la mano una afilada espada. Pertenecía al coro de los ángeles y otorga la capacidad de entender el canto de todos los pájaros, los mugidos de los toros, el ladrido de los perros y las voces de otras criaturas, así como del ruido de las aguas. Responde con sinceridad a todo lo que esté por venir. Rige sobre treinta legiones de demonios y se debe usar su sello durante su invocación.

El Diccionario infernal añade que, cuando aparece con forma humana, lo hace rodeado de un fuego ardiente, y desde ahí responde lo que se le pregunte. También dice que es el sofista más hábil del infierno y puede, con la fuerza de sus argumentos, desesperar al lógico más experimentado.

Caim ilustrado en el Diccionario infernal de Collin de Plancy - Louis le Breton

jueves, 29 de marzo de 2018

Makura gaeshi

El makura gaeshi (japonés: 枕返し; vuelca almohadas) es un yokai de la mitología japonesa. Es este espíritu al que se culpa cuando, al despertar, vemos que nuestra almohada ha acabado en un lugar insospechado de la habitación. Antiguamente se creía que encontrar la almohada cambiada de posición era un mal agüero, así que las acciones del makura gaeshi no eran vistas como simples jugarretas. La apariencia del makura gaeshi nunca ha sido clara, Toriyama Sekien lo ilustró como una pequeña deidad en su Desfile nocturno de los cien demonios ilustrado., pero en la prefectura de Shizuoka, donde se le conoce como makura kozo (japonés: 枕小僧; chico de la almohada), se dice que tiene el aspecto de un niño.

Algunas historias cuentan que este yokai nace del espíritu de alguien que murió en esa habitación. Shigeru Mizuki pone como ejemplo en su Enciclopedia Yokai el caso de un ciego que se alojó en una posada. Cuando creía que se encontraba solo, sacó de su bolsillo una gran cantidad de dinero y comenzó a contarlo. El dueño de la posada lo vio y, tentado por la codicia, guió al día siguiente al ciego a la montaña y allí lo asesinó. El espíritu del pobre ciego embrujó la habitación en la que se había hospedado y se convirtió en maruka gaeshi.

Shigeru Mizuki

jueves, 15 de marzo de 2018

Hidro

El hidro, un animal fantástico perteneciente a los bestiarios medievales, era considerado el enemigo de los cocodrilos. Isidoro de Sevilla dice de esta criatura en el libro XII de sus Etimologías que es una culebra de agua (enhydris) ya que se encuentra en tal elemento, sobre todo en el río Nilo. Cuando encuentra dormido a un cocodrilo, se revuelca primero en el barro y luego se introduce por su boca hasta llegarle al vientre; devorándole todas las entrañas hasta que muere.

El Fisiólogo recoge dicha leyenda y la convierte en una alegoría moral y cristiana, aunque no especifica de qué clase de animal se trata. Según este texto, el hidro, cuando se revuelca en el barro, se adentra en el vientre del cocodrilo y sale de él desgarrándole la tripa, representa a Cristo. Dios tomó forma terrenal (cubrirse de lodo) y al morir visitó los infiernos y los destrozó (el cocodrilo), llevándose consigo las almas que allí estaban retenidas.

Esta misma táctica para dar muerte al cocodrilo la cuenta Plinio el Viejo en el libro VIII de su Historia natural, pero el naturalista latino la atribuye en su obra a la mangosta (ichneumon). Cuando el cocodrilo está saciado de comer peces y se queda dormido en la orilla del río con la boca abierta, acude un pequeño pájaro conocido como troquilo o «rey de las aves» y le limpia las fauces. Es en este momento en el que la mangosta se lanza como una flecha hacia su boca y le roe el vientre.

Una vez más, vuelve a variar esta historia y Bartholomeus Anglicus nos da otra versión en el De proprietatibus rerum. Según lo recogido por el erudito del medievo, cuando el cocodrilo descansa en la rivera del río después de comer, acude a él un ave llamada por unos cuschilus(?) y ruiseñor por otros. El cocodrilo está tan lleno que se niega a abrir la boca, pero el pajarillo insiste tanto que le hace abrir las fauces. Entonces entra dentro y le rasca con las uñas hasta que lo duerme de placer. Cuando el cocodrilo se ha dormido, entra en su vientre y le horada las entrañas.

Un hidro alado destrozando las entrañas de un cocodrilo en un bestiario medieval (MS M.81, f.15v)

lunes, 12 de marzo de 2018

Furcas

Furcas es un demonio mencionado en diversos grimorios y textos de ocultismo. Es el quincuagésimo espíritu listado en el Ars Goetia, donde se dice que es un caballero del infierno. Aparece como un anciano de aspecto cruel, va montado sobre un caballo pálido, tiene una larga barba y la cabellera canosa. En su mano lleva una lanza afilada y se encarga de enseñar con maestría el arte de la filosofía, de la astrología, la retórica, la lógica, la quiromancia y la piromancia. Tiene bajo su poder veinte legiones de demonios y se debe emplear su sello durante su invocación.

Furcas ilustrado en el Diccionario infernal de Collin de Plancy - Louis le Breton

viernes, 9 de marzo de 2018

Crocell

Crocell, también conocido como Crokel, es el cuadragésimo noveno demonio mencionado en el Ars Goetia, donde se dice que es un duque del infierno grande y poderoso. Aparece con el aspecto de un ángel y habla místicamente de las cosas ocultas. Enseña el arte de la geometría y ciencias liberales. Al mandato del exorcista produce grandes ruidos, como el de torrentes de agua aunque no las haya. Calienta las aguas y descubre los baños termales. Pertenecía al orden de las Potestades antes de su caída, tal y como declaró el Rey Salomón. Gobierna sobre cuarenta y ocho legiones de demonios y se debe usar su sello durante su invocación.

Crocell ilustrado en el Goetia de Aleister Crowley.